reencuadre for Dummies

Pensar «No quiero sentirme tan asustado» comporta realmente la sugestión de «estar asustado» como parte del propio pensamiento.

En otras palabras, reencuadrar consiste en darle una nueva etiqueta a lo que experimentamos. En lugar de aferrarnos a definiciones limitantes y dolorosas, podemos reconstruir la historia a través de una lente más compasiva y solidaria.

Los terapeutas utilizan mucho el reencuadre con PNL, aún sin saber siquiera que se denomina de esta forma, cuando tienen que mostrarle a sus pacientes, los beneficios de sus experiencias, y concluir con un resumen de lo aprendido.

Su uso con la satisfiedáfora, una herramienta elementary en PNL y coaching: la satisfiedáfora permite transmitir una idea o sentimiento complejo de una forma sencilla. Puedes combinar esta herramienta para explicar tu nuevo encuadre de forma que cualquier persona pueda entenderlo.

Cuando el objetivo o el estado deseado constituyen el foco de la recogida de información a menudo surgen las soluciones, incluso sin haber llegado a comprender plenamente el estado-problema.

Por otro lado, el reencuadre nos permite reinterpretar experiencias pasadas y darle nuevos significados que nos liberen del peso de las creencias limitantes.

Con el reencuadre se consigue ese ‘click on’ o ese ‘cambio de chip’ donde uno se da cuenta de que hay más aprendizajes y beneficios en un acontecimiento en el que los propios juicios y creencias solo están dejando ver lo negativo.

Se busca con ello realizar un cambio de estado emocional hacia la situación lo que llevará a un cambio de conductas y a un aumento de posibilidades.

Muy sencillo, sirve para no quedarnos atascada en ella, cuando nos ocurre algo fuerte, la vida nos ofrece dos caminos, quedarnos en el sufrimiento o asimilar el dolor y avanzar.

El replanteamiento tiene sus raíces en la psicología cognitiva y la terapia conductual. Pero fue popularizada por la PNL, un enfoque creado por Richard Bandler y John Grinder en la década de 1970.

La lección de esta exposición es trabajar en reencuadrar nuestras situaciones cuando nos sintamos atrapados y vulnerables. Para ello tenemos que reflexionar sobre estas situaciones, abrir nuestra mente y buscar nuevas perspectivas. ¿Cómo reencuadrar?

Es, por tanto, un cambio de foco a la hora de observar y entender un acontecimiento para sacar una lectura distinta del mismo que se centre más en aspectos positivos que en negativos.

Cuando nos enfrentamos a un evento negativo, nuestra mente tiende a crear pensamientos negativos automáticos. Estos pensamientos suelen ser distorsionados y poco realistas, pero pueden tener un impacto significativo en nuestras emociones y comportamientos.

Cuando llegamos al lodge y nos habíamos equivocado, me dije, seguro vamos a encontrar un lodge mejor… y así read more fue. La noche del restaurante, le dije a mi novio, es una excelente oportunidad para que vayamos a caminar en vez de sentarnos a comer. Y pudimos conversar temas muy profundos de la pareja»

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